El sueño de la existencia
La naturaleza no esconde nada, se muestra siempre en todo su esplendor y acude al ágora del silencio para hablar en voz alta de sus misterios. Muchos la escuchan en la medida de sus posibilidades, pero nadie tiene unos oídos lo bastante finos como para captar la infinidad de sus matices. Lo que para un ser supone una revelación, para otro tal vez pase inadvertido por resultar del todo incomprensible. Una verdad que tan solo una minoría es capaz de entender puede ser proclamada a voces: la mayoría la ignorará. La misma lluvia resbala sobre las superficies impermeables, pero llena los poros de la tierra preparada para recibirla.